Saponinas de quillay: un ingrediente natural consolidado en producción animal que comienza a abrirse camino en el pet food

Las saponinas son compuestos naturales con más de cuatro décadas de uso en nutrición animal. Entre sus fuentes destaca el quillay (Quillaja saponaria), árbol nativo de Chile, que junto a la yuca (Yucca schidigera) ofrece una alternativa natural para uno de los atributos más valorados por los tutores de mascotas: el control del mal olor fecal. Un ingrediente maduro y ampliamente validado en otras especies productivas, todavía incipiente en la alimentación de perros y gatos.

Las saponinas son un grupo de compuestos vegetales que la industria de nutrición animal conoce bien, pero que recién comienza a explorar con fuerza en el pet food. Son moléculas de origen natural que combinan una parte soluble en grasa y otra soluble en agua, lo que les otorga propiedades similares a las de un detergente natural. Las dos fuentes comerciales más importantes provienen de dos plantas: la yuca (Yucca schidigera), originaria de México, y el quillay (Quillaja saponaria), árbol nativo de Chile. La yuca es hoy una de las fuentes de saponinas más extendidas en la industria, especialmente reconocida por reducir las emisiones de amoníaco. El quillay, cuyas saponinas tienen una estructura química distinta (triterpénica, frente a la esteroidea de la yuca), ofrece propiedades comparables y ha ido ganando terreno tanto por ese perfil funcional como por la sostenibilidad de su suministro.

Si bien su incorporación al pet food es reciente, el uso de saponinas en producción animal no es nada nuevo, desde hace más de cuarenta años se investiga su capacidad para reducir la carga de patógenos, mejorar la respuesta inmune, mejorar el aprovechamiento de los nutrientes y reducir las emisiones. El quillay y la yuca tienen una larga trayectoria como aditivos en aves, cerdos y rumiantes.

El interés por estos ingredientes en el pet food responde a una tendencia clara: los tutores buscan cada vez más alimentos con etiquetas limpias, ingredientes de origen natural y beneficios que van más allá de lo estrictamente nutricional. Entre esos atributos, la reducción del mal olor fecal es uno de los más valorados, por su impacto directo en la convivencia diaria con la mascota. Ese olor no depende de un solo compuesto, sino de una mezcla de gases que se producen durante la fermentación bacteriana en el intestino grueso. Los principales son el amoníaco, los compuestos azufrados como el ácido sulfhídrico, y otros gases derivados de la degradación de las proteínas. En mascotas, el amoníaco y el ácido sulfhídrico son los que más determinan la intensidad del olor.

Las dietas con alta proporción de proteína favorecen la producción de estos compuestos y aumentan las bacterias que degradan proteínas en desmedro de poblaciones beneficiosas como bifidobacterias y lactobacilos. Es justamente en este punto donde las saponinas ofrecen una vía de acción con fundamento biológico. Los mecanismos descritos incluyen la modulación de la microbiota intestinal, la inhibición de la actividad ureasa bacteriana (clave en la formación de amoníaco) y la unión directa del amoníaco, que reduce su liberación como gas.

Esta acción cuenta con respaldo experimental en perros. Un estudio de la Universidad de Chile (Figueroa, 2014) evaluó durante 25 días, en 22 perros adultos, el efecto de un blend de quillay + yuca (Quillaja saponaria y Yucca schidigera) a 150 ppm sobre la emisión de los gases responsables del mal olor fecal, medidos con equipo Dräger. Frente a la dieta control, el blend redujo de forma significativa la producción de ácido sulfhídrico (H₂S), tetrahidrotiofeno (THT) y amoníaco (NH₃).


Concentración de H₂S, THT y NH₃ en heces de perros: dieta control frente al blend quillay + yuca (Q+Y). Adaptado de Figueroa (2014).


Una condición indispensable para cualquier aditivo destinado a mascotas es que aporte funcionalidad sin afectar la calidad ni la aceptación del alimento. En este sentido, la evidencia disponible (Luna, 2017) indica que la incorporación de extracto de quillay a las dosis habituales de uso no altera la palatabilidad ni la digestibilidad de las principales fracciones nutritivas. En otras palabras, el ingrediente demostró ser compatible y bien tolerado, integrándose a la dieta sin efectos negativos sobre el consumo ni el desempeño nutricional.

Cabe señalar, además, que el control del olor es solo una de las puertas de entrada del quillay al pet food. Su perfil funcional es más amplio y abre espacio para aplicaciones que hoy apenas comienzan a estudiarse en mascotas, pero que ya cuentan con respaldo en otras especies. Entre ellas destaca la salud intestinal, ya que las saponinas de quillay se han asociado a la modulación de la microbiota, al apoyo de la barrera intestinal y a una mejor absorción de nutrientes, además de efectos sobre la respuesta inmune. Un terreno fértil de nuevas aplicaciones por desarrollar en perros y gatos.

El quillay llega al alimento de dos formas principales, según el tipo de proceso. Por un lado, la línea pulverizada parte de la materia prima que se astilla, se seca y se muele hasta obtener un polvo que conserva la matriz vegetal completa. Por otro, la línea de extracto somete la materia prima a un proceso de extracción, concentración y purificación, del que se obtiene un ingrediente líquido o en polvo con las saponinas concentradas y estandarizadas. La elección entre uno y otro depende del uso: el pulverizado es una opción natural y de menor procesamiento, mientras que el extracto permite un mayor control de la concentración de principios activos y una dosificación más precisa, algo especialmente valioso en formulaciones exigentes.

A este potencial se suma la sostenibilidad del suministro, un aspecto que a veces pasa desapercibido, pero que cada vez toma más relevancia en el consumidor. A diferencia de la yuca, cuyas saponinas se obtienen de la cosecha y prensado de la planta completa, el quillay se obtiene mediante un manejo forestal regulado del árbol, que no involucra talar ningún ejemplar. Plantae Labs, productor de ingredientes a base de Quillaja saponaria, trabaja precisamente en esa línea: su abastecimiento se realiza bajo la normativa de CONAF, la corporación nacional forestal de Chile, que aprueba cada lote, cosechando solo una fracción de la biomasa por vez y respetando períodos de recuperación del bosque, a lo que se suman proyectos propios de reforestación de la especie. Es un modelo de abastecimiento pensado para cuidar el recurso natural en el largo plazo, y una de las ventajas que distingue al quillay como fuente de saponinas.

Finalmente, el desempeño del quillay depende de la estandarización del extracto. Las saponinas son moléculas complejas y su concentración y perfil pueden variar según la materia prima y el proceso de extracción, lo que influye directamente en la consistencia del efecto funcional. Por eso, en una categoría tan exigente en calidad como la alimentación de mascotas, el control de los procesos productivos resulta tan relevante como el ingrediente mismo. Así, un ingrediente maduro y validado durante décadas en la producción animal encuentra en el pet food una categoría donde su aplicación aún es incipiente, pero cuyo potencial, respaldado por ciencia y un suministro natural y sostenible, resulta especialmente prometedor.

En esta edición 2026 de CIPAL, Lambabue presenta el extracto de Quillaja saponaria producido por Plantae Labs, acercando a la industria del pet food de la región un ingrediente natural, estandarizado y de origen sostenible, con el respaldo científico y la trayectoria que lo avalan en la nutrición animal.


Fuentes de referencia

Los datos de reducción de emisiones y de compatibilidad se apoyan en los siguientes trabajos:

Figueroa Reyes, B. A. (2014). Efecto de la adición de extractos de Quillaja saponaria sola y asociada con Yucca schidigera, a dietas de perros, sobre la emisión de malos olores y consistencia fecal en perros. Memoria de título, Médico Veterinario, Universidad de Chile, Santiago. Disponible en: https://repositorio.uchile.cl/handle/2250/132186

Luna Aguilera, T. N. (2017). Efecto de la adición de extractos de Quillaja saponaria (Quillay) sola y adicionada de Yucca schidigera (Yucca) sobre la palatabilidad y digestibilidad de dietas comerciales para perros. Memoria de título, Médico Veterinario, Universidad de Chile, Santiago. Disponible en: https://repositorio.uchile.cl/handle/2250/151085

Cheeke, P. R. (2000). Actual and potential applications of Yucca schidigera and Quillaja saponaria saponins in human and animal nutrition. Journal of Animal Science, 77(suppl_E), 1-10.